La prolongada crisis de abastecimiento de agua potable en La Habana ha provocado una ola de denuncias en las redes sociales, donde residentes de varios municipios cuestionan los elevados precios de las pipas.
La usuaria de Instagram Claudia Pink, residente en Marianao, expuso la situación en su perfil y generó numerosos comentarios de cubanos que aseguran que enfrentan problemas similares en diferentes zonas de la capital.
“Acá en Arroyo Naranjo llevamos 60 días y hay zonas que más”, escribió una internauta, quien también cuestionó la promoción, por parte del Gobierno Municipal de Centro Habana, de una mipyme dedicada a la venta de pipas de agua.
Otros usuarios denunciaron que, mientras numerosas viviendas permanecen durante días o semanas sin recibir el servicio, las pipas privadas tendrían acceso al agua para luego comercializarla a precios elevados.
“Tienen una mafia formada con los piperos. Dejan de poner el agua que te toca, pero sí abastecen las pipas, así no te queda más remedio que pagar”, afirmó otro usuario en respuesta a la publicación.
En el barrio El Lucero, en San Miguel del Padrón, vecinos aseguran llevar más de dos meses sin servicio y denuncian que algunas familias se han visto obligadas a consumir agua de pozo.
“Hay niños chiquitos y trabajamos y aquí en El Lucero ni para tomar tenemos. Los niños están con fiebre tomando agua de pozo”, escribió una residente en redes sociales, al cuestionar la falta de respuesta de las autoridades.
La crisis de abastecimiento se produce en medio del deterioro del sistema hidráulico de la capital y de los prolongados apagones que afectan al país.
Según explicaciones ofrecidas por el director de Acueductos de Aguas de La Habana el ingeniero Abel Fernández Díaz, alrededor del 87% del sistema de abastecimiento de la capital depende de la electricidad para el funcionamiento de los equipos de bombeo, por lo que los cortes eléctricos repercuten directamente en la distribución de agua.
A los problemas energéticos se suman décadas de falta de inversión, mantenimiento y deterioro de la infraestructura hidráulica.
El Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos había reconocido en abril que 376.055 residentes de La Habana sufrían afectaciones en el suministro. En julio, especialistas de Aguas de La Habana elevaron la cifra a más de medio millón de personas.
Según explicó a Martí Noticias el activista Adelth Bonne Gamboa, el precio de una pipa de agua potable en La Habana osciló este fin de semana entre los 45.000 y los 70.000 pesos cubanos, cantidades fuera del alcance de gran parte de la población.
Tomando como referencia un salario mínimo mensual de 3.210 pesos cubanos, una pipa de 45.000 pesos equivale a unos 14 salarios mínimos, mientras que pagar 70.000 pesos representa casi 22 meses de salario mínimo.
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