A continuación, un editorial que refleja las opiniones del Gobierno de los Estados Unidos:
Los Estados Unidos siguen profundamente preocupados por la inestabilidad, la violencia y el cultivo y tráfico ilícito de drogas en Colombia.
"La violencia y el narcotráfico perpetrados por organizaciones terroristas y grupos armados ilegales ponen en peligro la seguridad no solo de los colombianos, sino la seguridad de todos en la región, incluidos los estadounidenses", afirmó la embajadora Jennifer Locetta, Representante Alterna de los EE. UU. para Asuntos Políticos Especiales ante las Naciones Unidas.
El 19 de marzo, uno de estos grupos, las FARC-EP, amenazó el acceso de la Misión de Verificación y Monitoreo de la ONU a los territorios bajo su jurisdicción.
"Instamos al gobierno de Colombia a priorizar el abordaje de estas amenazas que dichos grupos representan con respecto al terrorismo, otros delitos y abusos", dijo la embajadora Locetta.
"Los grupos armados ilegales han precipitado una aguda crisis humanitaria mientras cometen abusos desenfrenados contra los civiles, incluidos el desplazamiento forzado, el confinamiento, la violencia sexual y el reclutamiento y uso ilícito de niños en combate", añadió.
"Frenar el cultivo de coca y la producción de cocaína es también esencial para evitar que los grupos armados ilegales impongan un reino de terror en todo el país y la región", subrayó la embajadora Locetta. Los Estados Unidos condenan a todos aquellos que buscan socavar la paz mediante el narcotráfico y la actividad terrorista.
Los Estados Unidos continúan designando a los grupos activos en Colombia como Organizaciones Terroristas Extranjeras, cortando su financiación y sus recursos. "No debe haber impunidad para los actos de terror o violencia cometidos por grupos armados ilegales", declaró la embajadora Locetta.
Según el informe del Secretario General, las elecciones legislativas en Colombia se llevaron a cabo sin mayores disturbios al orden público. A medida que Colombia se acerca a las elecciones presidenciales, los Estados Unidos se mantienen vigilantes ante cualquier acción de grupos que amenace la integridad de dichos comicios, advirtió la embajadora Locetta.
"En efecto, estas elecciones se celebran a la sombra del asesinato del senador Miguel Uribe Turbay el año pasado —señaló ella—; un crudo recordatorio de los días oscuros de violencia política en Colombia, en los que los líderes políticos eran asesinados, secuestrados y se les impedía hacer campaña libremente".
"Condenamos las amenazas de muerte proferidas contra los candidatos presidenciales en Colombia y aplaudimos la condena de dichas amenazas por parte del Representante Especial [de la ONU] Miroslav Jenča", declaró la embajadora Locetta.
Estados Unidos respalda al pueblo colombiano en sus esfuerzos por construir una paz y una seguridad duraderas en Colombia.
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