Falta de electricidad, escasez de alimentos, inflación, deterioro de instalaciones educativas y déficit de docentes se combinan para complicar un curso escolar en Cuba que las autoridades presentan como preparado para comenzar.
Testimonios de víctimas, familiares y expertos describen cómo la Seguridad del Estado y funcionarios penitenciarios utilizan a reclusos comunes para cometer agresiones sexuales contra presos políticos y reclusos que desafían al régimen.