La situación del adolescente cubano Jonathan David Muir Burgos, encarcelado desde marzo tras participar en las protestas de Morón, en Ciego de Ávila, continúa generando preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos humanos y de la libertad religiosa.
Según denunció a Martí Noticias el pastor Mario Félix Lleonart, director del Instituto Patmos y director adjunto de monitoreo del Observatorio de Libertad Religiosa del Centro de Defensa CD, el joven de 17 años presenta un deterioro de salud que requiere atención médica urgente.
Lleonart recordó que el caso ha sido señalado tanto por la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la Unión Europea, Kajsa Ollongren, hasta por el Departamento de Estado de Estados Unidos.
Jonathan cumplió 17 años el pasado 28 de mayo mientras permanece recluido en la prisión de Canaleta, en la provincia de Ciego de Ávila. El adolescente fue arrestado tras las protestas del 13 de marzo en Morón, desencadenadas por prolongados apagones y la escasez de alimentos. Las autoridades cubanas lo acusan del delito de sabotaje, uno de los cargos más severos contemplados en el Código Penal de la isla.
De acuerdo con Lleonart, la visita reglamentaria que debía recibir el pasado 5 de junio fue pospuesta por las autoridades penitenciarias y finalmente pudo realizarse el 8 de junio.
"Su familia lo encontró muy mal. Necesita atención médica especializada no solo por su afectación crónica en la piel, sino porque necesita además atención odontológica urgente, pero si esta se realiza sin tomar en cuenta los tratamientos dermatológicos, puede ser peligroso para su vida", alertó.
Diversas organizaciones de derechos humanos sostienen que el cargo de sabotaje ha sido utilizado con frecuencia contra manifestantes y opositores políticos en Cuba. Lleonart denunció además que las presiones de las autoridades no se limitan al adolescente encarcelado, sino que se extienden a toda su familia.
Amnistía Internacional reclamó recientemente la liberación inmediata del adolescente y denunció que permanece recluido en una prisión para adultos. "Jonathan debería estar en casa, no tras las rejas", expresó la organización en una declaración difundida en redes sociales. El adolescente es beneficiario de medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
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