“Como ha dicho el secretario Rubio, esta no es una guerra contra Venezuela o su pueblo. No estamos ocupando un país. Fue una operación de las fuerzas del orden”, dijo este lunes ante el Consejo de Seguridad el embajador Mike Waltz, representante permanente de EEUU ante la ONU.
“El pasado fin de semana, Estados Unidos llevo a cabo con éxito una operación quirúrgica de aplicación de la ley, facilitada por fuerzas militares contra dos fugitivos de la justicia estadounidense, el narco-terrorista Nicolás Maduro y Cilia Flores”, defendió el embajador Waltz.
En su intervención, Waltz aseguró que “Maduro es responsable de ataques contra el pueblo de EEUU, de desestabilizar el Hemisferio Occidental y reprimir al pueblo de Venezuela”, y estableció un paralelismo de su detención con la del dictador panameño Manuel Noriega en 1990.
Este lunes, el Consejo de Seguridad de la ONU realizó una reunión de emergencia para analizar la operación militar mediante la cual Estados Unidos capturó y extrajo de Venezuela al dictador Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, para llevarlos a las cortes federales.
Durante la reunión, Mercedes de Freitas, presidenta de la organización Transparencia Venezuela en el Exilio, explicó el entramado de corrupción de la cúpula chavista y sus cómplices, que incluye operaciones ilícitas de oro, drogas y trata de personas, que han generado unos 8.2 billones de dólares para el régimen.
“Los venezolanos hemos tenido que aprender a vivir con pocas horas de agua y luz. Millones de familias tienen una sola comida al día, y con bajo nivel calórico. Necesitamos un Estado íntegro y transparente, que rinda cuentas, garantice los derechos humanos y proteja los recursos públicos para todos, sin privilegios”, dijo De Freitas.
Al hacer uso de la palabra, el embajador del régimen venezolano, Samuel Moncada, arremetió contra la presentación de Mercedes de Freitas, a quien calificó como “una persona cuya trayectoria pública ha estado marcada por el financiamiento de gobiernos extranjeros, así como su participación en procesos de desestabilización”, señaló.
En su tiempo en el foro, el funcionario chavista repitió la narrativa de la dictadura de La Habana, que desde el 3 de enero repite continuamente que Nicolás Maduro y Cilia Flores están “secuestrados por Estados Unidos” y se refirió que como Jefe de Estado en ejercicio, Maduro está investido de “inmunidad personal como garantía institucional”, dijo.
Para Moncada, la operación militar del 3 de enero fue un “acto de agresión y de ocupación”, dijo al citar varias Resoluciones de la ONU sobre este particular. “Venezuela es víctima de estos ataques por razón de sus riquezas naturales, el petróleo, la energía, los recursos estratégicos y la posición geopolítica son codiciados”, aseguró.
El representante de la dictadura venezolana emplazó al Consejo de Seguridad a que cumpla sus funciones y que le exija a EEUU respeto a la inmunidad de Maduro y Cilia, así como su liberación inmediata, que condene el uso de la fuerza contra Venezuela y la adquisición de recursos, y se adopten medidas que faciliten la desescalada, en clara referencia al despliegue militar en el Caribe.
Entre las delegaciones que apoyaron la postura del régimen de Caracas destacó la cubana, cuyo representante permanente, Ernesto Soberón, usó su tiempo para rechazar el operativo al cual calificó como un “acto inaceptable y bárbaro” que busca colocar en Venezuela un “Gobierno títere funcional a sus objetivos rapaces”, afirmó Soberón.
En un punto que ha desatado la polémica en las últimas horas, al confirmarse la muerte de al menos 32 militares cubanos en la operación, Soberón defendió la presencia de las fuerzas castrenses en Venezuela, “quienes cumplían misiones de representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior”, aseveró.
Antes de finalizar la reunión, el representante cubano pidió intervenir nuevamente para “responder a las acusaciones infundadas de EEUU” sobre la presencia de militares cubanos en territorio venezolano. “Rechazamos categóricamente de que Cuba tiene presencia de inteligencia. Tales afirmaciones carecen de toda base fáctica”, finalizó.
Durante el foro, las representaciones de Francia, Dinamarca, Grecia, Panamá, Argentina, Chile, Paraguay y España aseguraron que nunca reconocieron a Nicolás Maduro como “presidente legítimo” de Venezuela tras las elecciones del 28 de julio, pero en su mayoría abogaron por una salida pacífica al conflicto.
Asimismo, los embajadores de México, Colombia y Brasil se unieron a los postulados de las representaciones de la Federación Rusa, China e Irán para rechazar la acción militar de los Estados Unidos, y solicitaron el respeto al Derecho Internacional y a la soberanía de Venezuela.
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