Irán cumple hoy tres semanas sin Internet, a causa de un corte deliberado de este servicio para silenciar las protestas antigubernamentales y la cruenta represión a los manifestantes, mientras que el presidente Donald Trump busca conocer la cifra real de víctimas por la represión de Teherán.
El mandatario estadounidense se refirió a la dificultad para conocer el alcance real de la represión en Irán. “Bueno, nadie sabe el número exacto [de víctimas iraníes]… así que lo averiguaremos. Sabremos exactamente cuál es el número.”
Las manifestaciones comenzaron el 28 de diciembre de 2025 por el deterioro económico pero rápidamente evolucionaron en protestas contra el régimen teocrático de la República Islámica.
Desde entonces, la Casa Blanca ha expresado apoyo al pueblo iraní y ha amenazado a Teherán de las graves consecuencias si continúan la violencia contra los manifestantes.
El 8 de enero, cuando las protestas se intensificaron en Teherán y otras grandes ciudades, el régimen cortó el servicio de Internet para intentar impedir la coordinación de manifestaciones y la documentación de abusos de derechos humanos.
Organizaciones de derechos humanos en el exilio estiman cientos o incluso miles de muertos, además de miles de detenidos, aunque las cifras no han podido ser verificadas de forma independiente debido al bloqueo de comunicaciones y a las restricciones impuestas a la prensa extranjera.
Según el grupo independiente de monitoreo digital NetBlocks, el corte de internet en Irán continúa activo pese a breves interrupciones esporádicas.
“El apagón de internet en Irán continúa en su tercera semana, a pesar de una breve restauración momentánea de la conectividad internacional alrededor de la hora 375”, señaló NetBlocks en su última actualización.
El gobierno iraní ha calidicado las protestas masivas como “disturbios fomentados desde el exterior” alentados por Estados Unidos e Israel.
En el Foro Económico Mundial de Davos, Trump dejó abierta la puerta a un eventual diálogo: "Irán quiere hablar, y hablaremos”.
Naciones Unidas ha expresado “profunda preocupación” por el uso excesivo de la fuerza, el elevado número de víctimas y el apagón de comunicaciones, instando a Teherán a restablecer el acceso a internet y respetar el derecho a la protesta pacífica.
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