El encausamiento formal del general retirado Raúl Castro por el derribo en 1996 de dos avionetas de la organización “Hermanos al Rescate” provocó este miércoles una ola de reacciones entre legisladores republicanos y altos funcionarios estadounidenses, quienes calificaron la acusación como un paso histórico hacia la justicia para las víctimas.
El director del Federal Bureau of Investigation, Kash Patel, afirmó que las familias de las víctimas esperaron décadas por respuestas. “Durante 30 años, sus familias esperaron respuestas. El FBI jamás los olvidó”, dijo Patel, quien agregó que la acusación “representa un paso importante hacia la rendición de cuentas”.
Patel recordó que las víctimas —Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales— participaban en una misión humanitaria para asistir a balseros cubanos cuando sus avionetas civiles fueron derribadas por aviones MiG cubanos.
La congresista María Elvira Salazar elogió a la administración del presidente Donald Trump y afirmó que “la justicia finalmente está tocando a su puerta”.
“El asesinato de ciudadanos estadounidenses inocentes y miembros de Hermanos al Rescate no fue un accidente. Fue un acto brutal y cobarde contra hombres que arriesgaban sus vidas rescatando a cubanos que escapaban de la tiranía en el Estrecho de la Florida”, sostuvo Salazar.
El congresista Carlos Giménez calificó a Castro de “criminal y ladrón” y aseguró que sus días "están contados”.
Por su parte, el senador Rick Scott celebró la acusación con un mensaje en redes sociales en el que escribió: “¡JUSTICIA! Raúl Castro estuvo detrás del tiroteo contra los Hermanos al Rescate, matando a cuatro hombres inocentes”.
Scott añadió que llevaba años exigiendo acciones judiciales contra el exmandatario cubano y agradeció a Trump, al secretario de Estado Marco Rubio y a Blanche por “llevarlo ante la justicia”.
El congresista Mario Díaz-Balart afirmó que administraciones anteriores ignoraron durante años los reclamos de justicia de las familias de las víctimas.
“Ese fue un asesinato deliberado y Raúl Castro finalmente rendirá cuentas por este crimen”, señaló Díaz-Balart. “Hoy marca el comienzo de ese camino hacia la justicia que por tanto tiempo les fue negada a las víctimas”.
La congresista Nicole Malliotakis también emitió una declaración. "Durante décadas, Cuba ha dado cobijo a nuestros fugitivos, ha proporcionado un refugio seguro para que operen terroristas y nuestros adversarios, y ha oprimido e incluso asesinado a su propio pueblo, además de a ciudadanos estadounidenses. La imputación de hoy, que consta de múltiples cargos —incluyendo el de asesinato—, envía un mensaje claro: los crímenes de este brutal régimen comunista ya no serán ignorados, y los responsables de décadas de represión, violencia y corrupción deben ser —y serán— llevados ante la justicia".
El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció este miércoles cargos contra Castro por su responsabilidad en el asesinato de tres ciudadanos estadounidenses y un residente permanente legal, muertos cuando cazas MiG cubanos derribaron las aeronaves civiles sobre aguas internacionales el 24 de febrero de 1996.
El fiscal general interino, Todd Blanche, hizo el anuncio durante una conferencia de prensa en la Freedom Tower, en Miami, coincidiendo con la conmemoración del Día de la Independencia de Cuba.
Castro enfrenta cuatro cargos de asesinato, dos cargos de destrucción de aeronaves y un cargo de conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses, según registros judiciales. También fueron acusadas otras cinco personas vinculadas al régimen cubano.
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