El artista y activista cubano Luis Manuel Otero Alcántara tampoco está, hasta el momento, entre los más de dos mil presos que deben excarcelar tras los indultos anunciados por el régimen de La Habana.
Detenido cuando intentaba sumarse a las protestas populares del 11 de julio de 2021, Otero Alcántara fue condenado a cinco años por supuestos delitos de “ultraje a los símbolos de la patria, desacato y desorden público”.
El pasado 30 de marzo, el miembro del movimiento San Isidro decidió iniciar una huelga de hambre, solo tomará agua, hasta el 6 de abril, debido a amenazas de muerte que habría recibido de sus opresores.
Desde su exilio en España, la historiadora de arte Yanelys Núñez Leyva le aseguró a Martí Noticias que ahora más que nunca se necesita visibilidad y presión en el caso del joven artista, sobre todo en las redes sociales.
“No tenemos constancia de que sea uno de los dos mil presos que vayan a ser liberado y estamos viendo que figuras importantes de la oposición no han recibido ningún tipo de beneficio carcelario”, reconoció la curadora de arte.
Cuba anunció un indulto masivo a más de 2.010 presos comunes. Sin embargo, Otero Alcántara quedó expresamente excluido de este beneficio, al igual que otros presos políticos emblemáticos como Maykel Osorbo, el líder de oposición Félix Navarro, las Damas de Blanco Saily Navarro y Sissi Abascal, y muchos condenados del 11J como María Cristina Garrido y Lizandra Góngora, dijo la activista.
Sobre la huelga de hambre de Otero también opinó, desde EEUU, la activista Anamely Ramos. “El cuerpo de Luis ya no está para esas cosas. Cada huelga de Luis es una nueva autolesión, es su manera de resistirse al chantaje”, dijo.
El congresista Mario Díaz-Balart se sumó a los llamados de liberación de Otero Alcántara. “Responsabilizo al régimen por su vida e integridad física. Si algo le ocurre, el régimen tendrá sangre en sus manos”, escribió en X.
Luis Manuel Otero Alcántara ganó relevancia internacional, luego de sus performances vinculados con su activismo por la libertad de Cuba y contra el régimen castrista.
Otero Alcántara fue uno de los fundadores y coordinador general del Movimiento San Isidro, en La Habana Vieja. Con su valentía y originalidad el artista autodidacta logró ampliar y diversificar la disidencia: atrajo a artistas, intelectuales, feministas, activistas LGBTQ+ y jóvenes de barrios marginales que antes se sentían alejados de la oposición histórica.
En 2021 fue seleccionado por la revista TIME como una de las 100 personas más influyentes del mundo, en la categoría de Iconos, por su postura contra la autocracia y su defensa de la libertad de expresión a través del “artivismo”.
También ese año recibió el Premio Oxi al Coraje, que entrega la Fundación Oxi Day, la cual “promueve el uso de internet como herramienta para la libertad de expresión, los derechos humanos y el cambio social”.
En mayo de 2022, “por su valiente activismo y defensa de la libertad de expresión bajo el régimen cubano”, la organización Freedom House, con sede en Washington, DC, le entregó el Premio Libertad.
En septiembre de ese año, Otero Alcántara fue merecedor del Premio Príncipe Claus Impact, otorgado por la Fundación Príncipe Claus de Países Bajos, “por su arte que desafía la censura y denuncia las condiciones políticas en Cuba”.
La Fundación Rafto, basada en Noruega, le entregó su Premio Rafto en 2024 al activista cubano, por su uso del arte como herramienta de resistencia y defensa de la libertad de expresión en Cuba, según señalaron en su anuncio.
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