El gobierno ruso calificó este jueves la situación en Cuba como sumamente alarmante, criticó la política de Estados Unidos sobre la isla caribeña y ofreció ayuda moderada, mientras informes de inteligencia marítima sugieren que Moscú está enviando petróleo a Cuba de manera encubierta.
"La situación en Cuba es realmente crítica. Somos conscientes de ello. Estamos manteniendo contactos intensivos con nuestros amigos cubanos a través de canales diplomáticos y de otro tipo", declaró Dmitry Peskov, portavoz del Kremlin en conferencia de prensa.
El vocero del gobierno ruso cuestionó abiertamente las medidas estadounidenses sobre la isla: "Las tácticas de asfixia empleadas por los Estados Unidos están causando, de hecho, muchas dificultades al país".
El funcionario aseguró que Rusia explorará todas las opciones viables para brindar apoyo, incluyendo asistencia material: "Estamos discutiendo con nuestros amigos cubanos posibles formas de resolver estos problemas o, al menos, de proporcionar toda la asistencia posible dentro de nuestros medios".
Desde Washington, el presidente Donald Trump ha endurecido su postura y ha declarado que espera tener "el honor de tomar Cuba", afirmando que "puede hacer lo que quiera" con la isla.
Rusia y Cuba han mantenido una alianza estratégica por décadas. A partir de 1959, la isla se volvió el principal enclave soviético en Occidente, una etapa de masivos subsidios económicos y cooperación militar que alcanzó su punto crítico durante la Crisis de los Misiles de 1962.
Aunque los lazos se debilitaron tras la caída de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), la relación con Moscú se ha revitalizado con Vladimir Putin, mediante nuevos acuerdos de defensa, energía y finanzas.
Este vínculo se ha reforzado aún más tras el apoyo abierto de La Habana al Kremlin, luego de la invasión rusa a Ucrania, iniciada en febrero de 2022.
Foro