La tensión volvió a marcar las calles de Caracas este jueves, cuando representantes de gremios, jubilados, estudiantes y sectores de la sociedad civil intentaron movilizarse hacia las inmediaciones del Palacio de Miraflores para exigir mejoras salariales y cambios políticos.
La manifestación fue bloqueada por efectivos policiales y se registraron momentos de confrontación en el centro de la capital, en una jornada que reflejó el malestar acumulado por la crisis económica y social que atraviesa Venezuela.
La protesta ocurrió pocas horas después del mensaje a la nación ofrecido por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, transmitido la noche del 8 de abril. En esa intervención, Rodríguez pidió paciencia frente a la situación económica, defendió la necesidad de corregir errores del pasado y planteó una narrativa de conciliación nacional, al tiempo que llamó a los jóvenes venezolanos que están fuera del país a regresar.
Frente a ese discurso, Juan Pablo Guanipa respondió con dureza. El dirigente opositor sostuvo que Rodríguez no puede presentarse como figura de rectificación porque, a su juicio, ha sido parte del núcleo político que condujo al país a la represión, la persecución y la migración forzada de millones de venezolanos.
En sus declaraciones públicas, también la responsabilizó por el deterioro institucional y por haber formado parte del aparato de poder durante los años más críticos de la crisis venezolana.
La crítica de Guanipa se centra en lo que considera una contradicción entre el tono conciliador del mensaje oficial y lo ocurrido en las calles.
Mientras Rodríguez hablaba de enmiendas y de una nueva etapa, los sectores que reclaman mejores salarios y pensiones seguían denunciando que no existen respuestas suficientes para trabajadores y pensionados, que han visto pulverizado su poder adquisitivo.
Guanipa también rechazó que el oficialismo atribuya la migración venezolana únicamente al efecto de las sanciones.
Según su postura, el éxodo comenzó antes y responde al colapso económico, la persecución política y la falta de libertades públicas. En esa línea, insistió en que Delcy Rodríguez no puede desligarse de decisiones y actuaciones previas, por haber ocupado posiciones centrales dentro del gobierno chavista durante años.
La crisis de derechos humanos siguió presente al cierre de la jornada. En Caracas también se reportaron acciones y concentraciones vinculadas al reclamo por la liberación de presos políticos, un tema que continúa bajo observación de organizaciones de derechos humanos y de actores internacionales.
En las últimas horas, el congresista estadounidense Mario Díaz-Balart calificó de “inaceptable” la permanencia de presos políticos en Venezuela y advirtió que Washington sigue de cerca las actuaciones de Delcy Rodríguez en esta materia.
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